miércoles, 9 de enero de 2013

MANUAL DE HOMILETICA


IV
Subdivisiones del sermón

Concretando lo dicho en los capítulos anteriores, podemos definir la gestación de un sermón en la siguiente forma:
1.   El predicador recibe la inspiración del asunto sobre el cual ha de hablar como un mensaje  especial  de  Dios  para  sus  oyentes;  como  respuesta  a  sus  continuas  oraciones pidiendo a Dios la inspiración de mensajes apropiados a las necesidades espirituales de su público.
2.    Encuentra el texto  adecuado que define el mensaje. (A veces la inspiraci ón del mensaje viene con el texto, sobre todo si el predicador es un asiduo lector de la Palabra de Dios.)
En otros casos querrá predicar sobre una doctrina bíblica y usará, no uno, sino muchos textos en su apoyo, escogiendo como texto del sermón el que mejor defina el mensaje o doctrina que desea exponer.
3.   Concentrará el mensaje en una frase corta que se llama tema.
4.    Lo definirá en varias proposiciones o divisiones principales, ya sea usando las
palabras o frases más prominentes del texto (sermón textual ilativo), o siguiendo un plan lógico formulado en su mente acerca de los pensamientos que el texto le sugiere (sermón textual-tópico), o bien formará un plan que no tiene nada que ver con las palabras del texto sino con algún mensaje o doctrina bíblica, para el cual el texto le sirve solamente de introducción (sermón tópico).
5. Escribirá una introducción que despierte la atención y el deseo de los oyentes para escuchar  el  desarrollo  del  mensaje.  Acerca  de esta parte  breve  pero  importantísima  del sermón hablamos en un capítulo especial.
Hasta aquí tiene formulado el plan o esqueleto del sermón. Aunque el esqueleto es el armazón o apoyo del cuerpo, no constituye el cuerpo en sí, necesita la carne y los órganos que lo completen. Así el sermón con sólo sus divisiones principales no conseguiría el objeto de salvación o edificación de los oyentes. Algunos de los mismos puntos principales no serían  ni  siquiera  comprendidos  por  los  oyentes  si  no  fueran  acompañados  de  una explicación.
El estudiante habrá notado cómo algunos de los bosquejos que dimos en el capítulo I, que se refiere a las diversas formas de sermón textual, los acompañamos de subdivisiones para hacerlos más comprensivos, mientras otros más claros o simples los dejamos en esqueleto, sin dar de ellos más que las divisiones principales.
El objeto de las subdivisiones es ampliar el sentido de las divisiones principales para que el pensamiento sea más claro y detallado.
Por lo tanto,  las subdivisiones deben ser  únicamente el desarrollo  de la división principal sin salirse de ella y, sobre todo, sin tratar de explicar lo que ha de exponerse más tarde en alguna otra división.
Tomando el bosquejo que hemos tenido en el capítulo I, página 20, podremos desarrollarlo en esta forma:

EJEMPLO  1º
Tema: LLAMAMIENTO EFICAZ Mateo 9:9

Introducción.  —  Explicar  la  historia  de  Mateo  de  un  modo  vivo  y  dramático. Haciendo énfasis en la prontitud con que Mateo siguió a Cristo. Puntualícese lo que dijimos en la introducción del anterior bosquejo: que una sola palabra bastó para cambiar la vida de este hombre, pero:
I.   ¿Quién es el que hace el llamamiento?
1.   El Hijo de Dios venido como hombre a la tierra.
2.   El  amante Salvador  que  desea  salvar  a todos.
3.   El Divino Maestro.
4.   El que sabe lo que hay en el hombre.
5.   El que tiene toda autoridad para invitar y aun mandar. II.   ¿A quién dirige esta exhortación?
1.A un hombre avaro y entrometido en negocios mundanos.
2.A uno despreciado de todo el mundo por su carácter y conducta.
3.A uno a quien el dinero no había podido satisfacer.
Aplicación: ¿No hay muchos así hoy día y entre los oyentes? III.  ¿Qué significa seguir a Cristo?
1.   Seguir su instrucción, sus enseñanzas.
2.   Imitar sus prácticas: oración, asistencia al culto, caridad, etc.
3.   Acompañarle en sus sentimientos y propósitos.
4.   Dejar la compañía que no sigue a Jesús.
5.   Dejar la ocupación que, por no corresponder con el carácter o métodos de Cristo, no puede ejercerse siguiendo a Jesús.
Aplicación: A las posibles circunstancias de los oyentes (sin entrar en detalles que pu- dieran tener un carácter personal para alguno de los asistentes, lo que sería fatalmente erróneo y contraproducente. Dejemos al Espíritu Santo aplicar la Palabra).
IV.   Resultados de seguir a Cristo.
1.   Cambio total de vida. No se avergonzó de seguir al Señor.
2.   Procuró  que  otros  tuviesen  contacto  con Cristo.
3.   Generosidad. «Convidó a muchos».
4.    Recibió uno de los más altos cargos que Cristo podía dar a los mortales, el ser apóstol.
5.     Ha sido  un  medio  de bendición  por  medio  de su  Evangelio  no  sólo  a sus contemporáneos, sino a todas las generaciones de creyentes.
Conclusión. — ¿No quieres seguir a Cristo hoy y servirle como Mateo para gozar de sus beneficios y ser bendición a muchos?
Las subdivisiones de los dos primeros puntos principales tienen que ver con la historia de Mateo y no requieren aplicación especial a los oyentes; sin embargo, al desarrollar las subdivisiones del primero, el predicador debe pensar en las almas que necesitan un Salvador, al igual que lo necesitó Mateo, y debe hablar con entusiasmo y convicción, aunque lo hará solamente refiriéndose a Mateo, sin hacer invitaciones especiales a los oyentes, pues tales invitaciones sólo en casos excepcionales pueden hacerse en el primer punto del sermón. Sin embargo, debe contar la historia de Mateo, pensando en la impresión que hará en el ánimo de los oyentes inconversos lo que está describiendo como de paso, acerca del amor y deseo del Señor Jesucristo de salvar a los pecadores.
Al terminar el desarrollo de las cuatro subdivisiones del punto segundo puede hacerse una aplicación personal, diciendo: ¿No te hallas satisfecho y feliz? Cristo te invita, etc.
En el tercer punto casi olvidamos a Mateo, pero no nos apartamos del temía, porque, sin duda, Mateo haría todas estas cosas, sobre todo la 5.a, que está bien declarada en la narración evangélica.
En las cinco subdivisiones del punto cuarto puede observarse una clara gradación que nos permite terminar hablando de la recompensa que Cristo otorga a los que le siguen.
Las subdivisiones deben, pues:
1.   Explicar lo que no sea bien claro en la división principal.
2.   Demostrar y probar que lo afirmado en la división principal es la verdad.

Algunas  veces  las subdivisiones  son respuestas  a las preguntas  de las  divisiones principales, cuando el método de preguntas ha sido usado al hacer el plan general del sermón.
Veamos un ejemplo de ello en este bosquejo sobre Judas:

EJEMPLO 2.°
Tema: LA GRAN TRAICIÓN Lucas 22:48

I. ¿Quién comete el gran pecado? «JUDAS». ¿Quién era? Explíquese la dignidad que Jesús le había dado.
Lo que había experimentado en la compañía de Jesús.

Aplicación: Háblese de la dignidad que el hombre ha recibido sobre todos los seres de la Creación, y sobre del privilegio de haber conocido a Cristo por el Evangelio, mientras millones de seres humanos se hallan en la oscuridad e ignorancia espiritual.
II.   ¿En qué consiste este pecado? «ENTREGAS».
1. Expóngase lo horrendo del crimen. (Abuso de confianza, rechazamiento del amor y advertencias dirigidas durante la última cena.)
2. ¿Cuál es su intento o propósito? (¿El dinero? ¿El rencor por la reprensión en
Betania?)

Aplicación: Jesús dice que el que no es con El es contra El. Aquel que no lo acepta, le entrega; el que no le confiesa, le niega.
III.  ¿Contra quién lo comete? «AL HIJO DEL HOMBRE».
1. Al único hombre puro que había habido.
2. Al amante Salvador.
3. Tu Maestro.
4. Al que conoce todas las cosas.
Aplicación: Todo esto es Jesús para cada alma. IV.   ¿Cómo lo realiza? «CON UN BESO».
1. Una señal de amistad.
2. Acto de descarada hipocresía.
Aplicación: Muchos serán condenados por sus actos de religiosidad hipócrita. ¿Serás tú uno de ellos?

EJEMPLO  2º
Tema: AMOR AGRADECIDO Lucas 7:36 al 50
Las divisiones principales de este tema pueden ser: I.   Origen de este amor.
II.   Su manifestación.
III.  Su resultado.
Detallándolo por medio de subdivisiones, sería: I.   Origen de este amor.
1.No era egoísta ni carnal. No iba a reportarle ningún provecho material a la pecadora, pues todo el mundo sabía cuan santo y puro era el Divino Maestro y cómo condenaba el pecado (Mateo 6:26).
2.   Era promovido por la fe (vers. 50).
a)La pecadora creía en el amor salvador de Jesús. Había perdonado los pecados del paralítico hacía poco en la misma ciudad (Lucas 5:20). ¿No querría perdonar a ella también?
b)En su poder para perdonar. Los fariseos lo ponían en duda, pero ella no. Tenía sus razones. (Expónganse éstas, basándose en los relatos evangélicos.)

II.   ¿Cómo se manifestó este amor al Salvador? 1.   En un santo valor, porque:
a)La casa donde entró esta pecadora no era la suya.
b)Los invitados a la mesa eran de categoría superior.
c)El caballero a quien se acercó era un alto personaje a quien todos llamaban el Señor.
d)El papel que iba a desempeñar en una fiesta era inoportuno y ridículo.
2.   En lágrimas de corazón quebrantado, promovidas por:
a)Su pena y arrepentimiento por lo pasado.
b)Un humillante servicio personal.
a)c)   Expresiones   del  más   humilde   efecto. Besar los pies.
c)Una actitud paciente ante la crítica. No se levantó a discutir con el fariseo. El amor a
Cristo da paciencia. III.  Su resultado.
1.    De parte del mundo, desprecios, burlas, insultos. No debemos extrañar que así ocurra siempre.
2.   De parte del Señor:
a)Perdón completo. «Tus muchos pecados». No una parte de ellos, ni un tanto de su culpabilidad dejando el «reato» para ser expiado aquí o en el purgatorio.
b)Gratitud y elogio de Quien más valor tienen. Notemos que hubo para la pecadora:
1.° Un momento de prueba ante la crítica.
2.° Un momento de satisfacción y esperanza cuando oyó la defensa del Señor.
3.° Un momento de gozo supremo cuando escuchó la palabra de perdón (vers. 48). c)   Confirmación   y   adoctrinamiento   (versículo 50).
1.° Jesús quiso que supiera la razón de su perdón: la fe que había puesto en el poder salvador de Cristo. No era ocasión para revelar aún la doctrina del Calvario; pero, sin duda, la conoció más tarde la pecadora y le hizo amar aún más a su Salvador.
2.° Quiso que descansara en la seguridad de su salvación. «Ve en paz», no a cumplir penosas penitencias.

Conclusión. — ¿No quieres amar a Cristo, confesarle con valor y sufrir el desprecio del mundo para obtener en cambio tan grandes beneficios?
Veamos otro bosquejo:

EJEMPLO  4º
Tema: LA ELECCIÓN DE MOISÉS Hebreos 11:24-26

Introducción.—Puede hacerse de dos maneras:
1.a De carácter narrativo, refiriendo la historia bíblica, o
2.a Argumentativa, diciendo a vía de Introducción:

En varias ocasiones de la vida se nos presenta la necesidad de hacer elecciones que deciden nuestro Porvenir, pero la principal de todas es aquella que tiene que ver con nuestra salvación y el porvenir eterno de nuestra alma. Moisés es un ejemplo de abnegación y del poder que un hombre puede recibir Por la fe en Dios cuando se decide a perderlo todo Por amor a El.

I.   Lo que Moisés rehusó.
1.   La dignidad de príncipe. Muchos han arriesgado mucho para gozar tal triunfo.
2.   Los placeres de la corte. Seguramente eran muy atractivos.
3.   Las riquezas. Las había gozado y sabía el bien material que significaban. II.   Lo que eligió.
Sufrir con el pueblo de Dios. Esto en un tiempo cuando estaban oprimidos por un déspota.
Compartir el desprecio que sufría su pueblo, la burla de sus enemigos; quizás en parte motivado por la esperanza que tenía de un libertador prometido a los padres, el Me - sías, la Estrella de Jacob. Por esto el apóstol lo llama «el vituperio de Cristo».
III.  El principio decisivo de su elección.
La fe. Por medio de la fe inculcada por su piadosa madre, Dios le enseñó:
1.   A valorar lo mundano. Por eso consideraba las riquezas de Egipto como:
a) No satisfactorias. ¿Lo son hoy?
b) Inciertas   (ilústrese  con   alguna  anécdota).
c) Perjudiciales en su influencia. Descríbanse imaginativamente las luchas de conciencia del joven piadoso en una corte corrompida. El resultado fue decidir la huida antes que fuera cogido demasiado fuertemente en los lazos del pe- cado.
2.   A mirar a la remuneración. Esta podía tener dos aspectos:
a)La promesa de libertad y salida de Egipto anticipada por los patriarcas Jacob y
José (Génesis 49 y 50:24).
b)La ciudad con fundamentos que esperaban los patriarcas (Hebreos 11:9-16). El
Cielo.
Ambas cosas parecían lejanas e improbables y de la segunda tenían menos detalles y garantía que las que tenemos nosotros después de la Venida de Cristo.
Su fe, empero, le hizo valorar estas cosas lejanas por encima de lo presente y tangible.
¿No lo hará con nosotros?

DIVISIONES AMPLIADAS O EXPLICADAS

Para predicadores noveles o muy ancianos, cuando empieza a fallarles la memoria, no será suficiente un bosquejo con escuetas divisiones y subdivisiones, sino que necesitará un poco de desarrollo escrito. Aconsejamos, empero, que éste sea lo más conciso posible para no llevar al predicador a la tentación de leer el sermón palabra por palabra, lo que siem pre resta vigor a la alocución, atando al predicador a un manuscrito. El lector encontrará numerosos ejemplos  de bosquejos de esta clase en nuestro volumen de Sermones escogidos, donde publicamos solamente dos, sobre inauguración de templos, transcritos palabra por palabra, y cuarenta y ocho sobre diversos temas en esta forma condensada, ocupando cada bosquejo a lo más tres páginas, y una, aproximadamente, de anécdotas.
Aquí nos limitaremos a transcribir un ejemplo exprofesamente escogido de otro autor.

EJEMPLO  3º
Tema: EL YUGO DE CRISTO Mateo 11:29-30

Introducción. — El capítulo del cual seleccionamos este ejemplo empieza con el mensaje enviado por Juan a Cristo y la respuesta de Este (vers. 3-6). Cristo ensalza el carácter de Juan (vers. 7-11) y censura al pueblo por su menosprecio, tanto del ministerio de Juan como dej suyo propio, mostrándoles los vanos pretextos que presentan para justificarse. Finalmente  profetiza  la ruina  de Corazín,  Bethsaida  y  Capernaum,  y  concluye  con  esta afectuosa invitación a tales oyentes desaprensivos, que bien pueden ser tomados como tipo de la Humanidad entera. Consideremos:

I.    El yugo que nos impone.

El yugo es un instrumento puesto sobre el cuello del buey por el cual éste queda sujeto a ciertas restricciones de parte del labrador que le conduce y de su compañero o compañeros de labor. Cristo usa esta figura para aplicarla a la religión; e implica:
1)     El yugo de su doctrina. — Esto significa la sujeción de nuestra mente a su
enseñanza. La recepción con humildad de las misteriosas doctrinas del Cristianismo, como la encarnación del Verbo Divino, la Redención, la Resurrección, etc. Tales doctrinas eran tropezadero a los judíos y locura a los gentiles, mas a los creyentes son sabiduría y potencia de Dios.
2)     El yugo de sus leyes. — Cristo no abolió la ley moral,   sino que la explicó, espiritualizó y amplió. «Amad a vuestros enemigos» (véase Mateo 5:7). No hay verdadero discipulado sin obediencia: «Vosotros sois mis amigos», etc. «Si me amáis, guardad mis mandamientos.»
3) El yugo de la cruz de Cristo. — «Si alguno quisiere ser mi discípulo tome cada día su cruz, etc.» Esto implica mucho: pública profesión de Cristo, negación de sí mismo, si es necesario abandono de amigos, esposa, hijos, casas, bienes, y aun de la misma vida, por causa de Cristo.

II.   La lección que nos enseña.
«Aprended de Mí». Esto significa tanto la doctrina que enseña como las reglas que nos impone y los sacrificios que demanda.
Tenemos que aprender de El:
1)    Escuchando sus palabras. — El es el Profeta Supremo prometido a Israel de quien se dijo: «A El oíd.» Mandato divino enfatizado nuevamente por Dios en Su bautismo.
2)     Imitando  su  ejemplo. — Es  nuestro  modelo perfecto. No nos impone ningún deber que El mismo no haya cumplido en su vida ejemplar. El abrió la senda y nosotros tenemos que seguir sus pasos.
3)     Adoptando su mente y espíritu. — «Que soy manso y humilde de corazón». Debemos compartir la mansedumbre y humildad de Cristo, pues: «Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El.» La verdadera humildad suprime el orgullo e im parte un carácter dócil y amable.

III.    La bendición que promete.

«Hallaréis descanso para vuestras almas». El reposo corporal es dulce e indispensable.
¡Cuánto más el descanso del alma! Esta promesa incluye:
1) Descanso de la servidumbre del pecado. — No existe labor más severa o cruel, ni acompañada de mayor miseria, que la del pecado. Esclavitud de Satanás. Vasallaje de su maldito imperio.
2) Descanso de la inquietud interior. — «Los impíos son como la mar en tempestad, que no puede estarse quieta». «No hay paz, dice mi Dios, para los impíos, sino temor y constante recelo»; pero «Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios». Por esto el alma puede cantar:

Oí la voz del Salvador
Decir con tierno amor:
Ven, ven a Mí, descansarás, Cargado pecador.
Tal como era, a mi Jesús, Cansado, yo acudí,
Y luego dulce alivio y paz, Por fe, de El recibí.

3) Eterno reposo en el Cielo. — Queda un reposo para el pueblo de Dios. De los trabajos, conflictos, tristezas, cruces, sufrimientos, etc. Reposo constante y eterno (Apoc.
14:13). Para persuadir a los pecadores a aceptar esta invitación observad:

IV.   El motivo que aduce.

«Pues mi yugo es fácil y ligera mi carga». Así, es:
1) Contrastado con el yugo del pecado. — ¿Qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales os avergonzáis? El yugo del pecado está lleno de amargura y su paga es «muerte».
2) Comparado con las prácticas religiosas del paganismo. — Por lo general están llenas  de  crueldad.  Tales  sistemas  religiosos  se  hallan  escritos  con  la  sangre  de  sus adoradores. Niños inmolados, viudas quemadas, torturas de los faquires y santones. El yugo de Cristo, en cambio, está lleno de misericordia, bondad, paz y pureza.
3) Comparado con las prácticas de la dispensación judía. — Aunque de divino origen, como Dispensación preliminar a la Cristiana, era, sin embargo, lo que Pedro llama:
«Yugo que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido llevar.» Por sus numerosos servicios, sacrificios, purificaciones, oblaciones, etcétera, y por la severidad de su ley moral: «Ojo por ojo y diente por diente.»
4) El yugo de Cristo es, en cambio, fácil por sí mismo. — Nada irracional, nada degradante u opresivo se encuentra en su doctrina. «Sus mandamientos no son penosos». Amar a Dios, creer en Jesús, obedecer las leyes divinas y la dirección del Espíritu Santo; ser lleno de frutos de bondad, etc.
5) Es fácil por la ayuda que al aceptarlo nos es otorgada. — «Yo estoy con vosotros todos los días», promete Cristo al partir. Su presencia infunde fortaleza y consuelo por su Santo Espíritu. (Cítense ejemplos de mártires.) «Bástate mi gracia» fue dicho a un hombre que pasó muchas tribulaciones en el servicio de Cristo, el cual pudo por su parte excla mar:
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»
Aplicación: Exhortad al esclavo del pecado acerca de la necedad y locura de continuar en su penosa vida de pecado.
Invitadle a probar el suave yugo de Cristo.
Animad a los discípulos de Cristo a «seguir al Cordero por dondequiera que fuere», imitando sus virtudes.
(Trad. de Sketches and Skeletons of
Sermons, por J. Burns, D.D.)

Nótese en este ejemplo de un gran maestro varios rasgos que hemos señalado en la parte teórica de este manual:

1.° El sermón es en su planteamiento de carácter textual ilativo.
2.° El exordio o introducción es del contexto. El doctor Burns tiene una preferencia especial por las introducciones contextúales. Permítasenos decir que éstas son siempre las más fáciles y ricas en enseñanza, pero no las recomendamos en todos los casos. El predicador que teniendo que -dirigirse a un mismo auditorio le diera siempre introducciones del contex to llegaría a hacerse monótonamente pesado. Como explicaremos en el capítulo VIII, hay otras formas de introducción más atractivas para despertar vivamente el interés del público desde el mismo principio del mensaje.
3.° Este sermón es, empero, en su desarrollo, un sermón textual-analítico, porque hay una frase en cada división principal que analiza, o presenta en otras palabras que las del propio texto, la verdad que expresan las frases textuales una tras otra.
4.° La conclusión, o aplicación, como lo denomina el Dr. Burns, es múltiple, conteniendo tres puntos. Ello es posible por tratarse de un texto largo y un sermón bastante extenso. Un texto más breve, raramente permite varias conclusiones.
5.° Digamos, finalmente, que este bosquejo, de un autor clásico y maestro de Homilética del siglo pasado, resulta demasiado extenso para nuestra época moderna. El predicador de nuestro tiempo que quisiera adaptarlo literalmente podría dar muy poco desarrollo a cada parte. Esto ocurre también con nuestro propio volumen de Sermones escogidos, preparado para predicadores noveles en tiempos de persecución, cuando los fieles se reunían por las casas, llenos de fervor espiritual, y no se sentían muy sa tisfechos si el sermón se circunscribía a una sola hora. Era necesario, pues, extender el mensaje por toda clase de ramificaciones en cada punto y enriquecerlo con muchas anécdotas. Pero ello da posibilidad al predicador actual a escoger lo mejor. Siempre es preferible en un bosquejo ajeno  que nos  proponemos  adaptar,  que haya exceso  de material,  que falta,  para poder escoger  y  omitir  lo  menos  interesante,  dando  paso  a  pensamientos  propios  basados  en aquellos puntos o proposiciones que más nos han llamado la atención. El autor tiene que confesar que ha adaptado muchos sermones de Spurgeon en sus 45 años de predicador, pero omitiendo las nueve décimas partes del material, conservando tan sólo las divisiones principales y algunos pensamientos clave.



V
Buscando material para el sermón

Muchas veces, los estudiantes de Homilética han dicho que ocurre con los bosquejos como con el huevo de Colón. Son muy fáciles cuando se ven escritos en la pizarra, pero lo difícil es que a uno se le ocurra el plan a desarrollar, y una vez obtenido éste, queda la dificultad de llenarlo con ideas interesantes. ¿Cómo lo haremos para hacer surgir ideas acerca de un texto en nuestras mentes?
La primera y más sencilla de las formas es sometiendo el mismo a un bombardeo de preguntas prácticas.
Supongamos que el texto es Romanos 1:16. Antes de proceder a ning ún plan sobre este texto, el estudiante puede preparar copioso material sometiéndole a las siguientes preguntas:

Sobre el texto en general.

¿Cuándo fueron escritas estas palabras? ¿En qué población? ¿Por quién? ¿A quiénes fueron dirigidas? ¿De qué estaba hablando el escritor? ¿Qué objeto se proponía al escribir este texto?

Respecto a las palabras.

¿Por qué dice no me avergüenzo? ¿Por qué dice potencia? ¿Qué significa salud? Búsquense otros textos donde salud significa salvación.
EJEMPLO: Hechos 4:12. Romanos 10:10. Hebreos: 14. Hebreos 2:3. 1.a Pedro 1:5. Judas
3.
¿Quién era el judío? ¿Quién era el griego? ¿Por ué nombra dos pueblos?

Respecto a las frases.

¿Cuántas hay en este texto? ¿Dónde hallaré aclaración sobre la palabra salud? ¿Dónde hallaré aclara-ión de que el Evangelio es poder?
En la Biblia: Zaqueo. La pecadora. El carcelero e Filipos.
En la historia: Recuérdese algún caso o anécdota. ¿Qué otros textos extienden la invitación a «todo 3uel»? Juan 3:16.

Respecto a sí mismo.

¿Peco yo de avergonzarme? ¿Recuerdo algún caso que lo haya hecho?
¿He dudado del poder de Dios para convertir a alguien?
¿He de buscar primero  los que están más cerca  los que están más lejos en mis trabajos? ¿Me indicaré sólo a una clase?

Respecto a los oyentes
.
¿Qué verdades he de inculcar a los creyentes? . Las que me he aplicado a mí.
¿Y  a  los  no  creyentes?  La  realidad  de  un  Evangelio  que  se  ha  demostrado  tan poderoso.
La necesidad de creer para tener salvación.
La inutilidad de las obras para salvar. Lo que hacían los judíos.
La inutilidad de buscar a Dios en la filosofía natural sin revelación.

ARREGLO DEL BOSQUEJO

Puedo hacerlo de dos modos: Por el método textual-ilativo o por el temático. Si lo hago temático, ¿sobre qué palabra lo basaré?
Hay tres frases en el texto que sugieren interesantes temas, los cuales son:
1.° No me avergüenzo.
2.° Del Evangelio de Cristo.
3.° Porque es potencia de Dios.

Y pueden formularse así:
1.° El deber de no avergonzarse.
2.° l Evangelio, poder de Dios.
3.°   Salvación para todo hombre.

Respecto a las ilustraciones.

¿Qué puntos conviene ilustrar? Especialmente: «avergüenzo» y «poder».

Respecto a la introducción.





gentil.
¿Cómo haré el exordio? De dos maneras:
1.a Relacionándolo con el proyecto del viaje a Roma.
2.a  Explicando el humilde origen del Evangelio y su triunfo sobre el mundo judío y

Qué luz echa el contexto sobre el texto?

El vers. 14 ilustra la disposición de Pablo para anunciar el Evangelio a todo el mundo. La absoluta depravación descrita en el vers. 21 al 32 ilustra el poder del Evangelio para salvar a tan corruptos pecadores.
El vers. 18 declara la necesidad de la salvación.
La respuesta a todas estas preguntas ofrece muchísimo material para hacer un buen sermón. Probablemente más que el que el estudiante podrá incluir en una sola disertación y puede ya proceder arreglo del bosquejo en alguna de las indicadas es formas.

EJEMPLO  1."
EL DEBER DE NO AVERGONZARSE Romanos 1:16

Introducción. — Siempre ha sido difícil confesar a Cristo, en otros tiempos a causa de la persecución; y día en que este motivo de temor ha casi desparecido, la obra de Dios es detenida por temores mucho menos fundados: el de la opinión pública, posible pérdida en los negocios, de prestigio o de fama.
El apóstol tenía en contra suya motivos de toda índole; sin embargo, está dispuesto a avanzar en vez de retroceder. Consideremos:

I. De qué no se avergonzaba el apóstol. — Del Evangelio, Buena Nueva del perdón de Dios. ¿Qué motivos aparentes tenía para avergonzarse?
1º. Era una religión nueva, sin tradición.
2º. Despreciada de los sabios y poderosos de su tiempo.
3º. Perseguida en muchas partes: Hechos 28:23.
4º. Profesada por los más pobres y humildes: 1.a Corintios 1:27.
5º. No siempre honrada por sus mismos seguidores: 1.a Corintios 6:6.
6º. Vilipendiada y calumniada de muchas maneras.

II. Por qué no se avergonzaba. — A pesar de todo lo dicho, no tenía temor ni vergüenza de esta doctrina, porque era poder de Dios:
1º. Para persuadir y convencer: Hebreos 4:12.
2º. Para dar salvación: Romanos 8:1.
3º. Para regenerar y transformar: 1.a Corintios 6:11.
4º. Para dar herencia eterna: Juan 1:12. Por eso era el Evangelio su mayor gloria: Gálatas 6:14.

EJEMPLO  2º
SALVACIÓN PARA TODO HOMBRE Romanos 1:16

Introducción. — El mensaje del Evangelio es universal. No conoce fronteras ni razas. Las religiones paganas solían tener un carácter nacional, pero el Cristianismo es para el mundo entero. No podía ser de otro modo por ser de Dios.
Nadie lo comprendió mejor que el apóstol San Pablo cuando luchó para desligarlo de los prejuicios nacionales del judaísmo (Romanos 9:30 y 31). Es un mensaje universal.

I. Por su origen. — «De Dios».
1º. Dios es Creador de todos: Hechos 17:26.
2º. Dios es Señor de todos. En El no cabe parcialidad: Hechos 10:36.
3º. Quiere ser Padre de todos: Juan 1:12.

II. Por su maravilloso carácter. — «Poder de Dios».
1.° Otras religiones han sido impuestas por medios humanos. a) Por la espada (El Islam).
b) Por la influencia política (Budismo y Shintoisismo).
c) Por humana persuasión (Filosofía platónica, Confucionismo).
2° El Cristianismo lo fue por:
a)   Milagros evidentes: Hebreos 2:4.
b) Operaciones del Espíritu Santo. No sólo en los tiempos apostólicos, sino en nuestros días. Su obra regeneradora no ha sido estéril en ninguna raza ni pueblo. (Ilústrese con anécdotas misioneras.)

III. Por su admirable medio de adaptación.—«A todo aquel que cree.»
El método por el cual Dios quiere regenerar y salvar a las almas está al alcance de todos: 1.° De los indoctos como de los sabios. 2.°   De los pobres, sin que los ricos se hallen
excluidos.
3.° De los enfermos e inválidos como de los sanos, pues no requiere esfuerzo físico. No podía haber medio tan adecuado como la fe. No hay otro más sencillo; sin embar- go, no hay otro que honre más a Dios e influya más en el propio carácter humano.

IV. Por lo universal de la necesidad que suple. — «Al judío primeramente y también al griego».
1.° Incluye las dos clases religiosas en que desde el punto de vista judío se hallaba dividida la Humanidad. El apóstol demuestra que ambas se hallaban debajo de pecado (Romanos 3:21-31).
2.°  El  se  consideraba  deudor  de  todos:  Romanos  1:14.  ¿No  lo  somos  nosotros también?
3.° En nuestros días podemos aplicar la designación de:
a) Judíos, a los que tienen fe y conocimiento de Dios, pero equivocados.
b) Gentiles, los ateos y paganos.
Los primeros se hallan muy cerca del Reino, pero están igualmente expuestos a perecer si rechazan el divino mensaje.

Conclusión. — ¿Permitirás que el Evangelio salve a otros y no a ti? (Mateo 8:11).

EJEMPLO  3.°
EL EVANGELIO, PODER DE DIOS Romanos 1:16

Introducción. — Hay una diferencia esencial entre el Cristianismo y las religiones humanas. Estas proceden de los hombres y necesitan apoyarse en el poder humano (Mahometismo, Budismo, Catolicismo), pero el Evangelio ha triunfado a través de todos los poderes humanos. Ni cadenas, ni potros, ni circos, ni hogueras han podido detener ni impedir el anuncio de la Buena Nueva. Porque:

I. El Evangelio es poder de Dios.
1. No es de carácter físico. Dios ha intervenido raramente con poder físico en la era cristiana para que la prueba de la fe fuese perfecta.
2. Pero en su triunfo el Evangelio ha demostrado poder espiritual, pues muy pronto habría desaparecido de la tierra de no ser un poder sobrehumano.
a) A causa de su humilde origen: Un carpintero de Nazaret, doce pescadores y y artesanos.
b) Por tener a tantos poderes en contra. Sin embargo:
a) Triunfó rápidamente en los primeros siglos. (Dicho de Tertuliano: «Somos de ayer y llenamos el mundo».)
b) Por los admirables frutos que ha producido en todos los tiempos.

II. Es un poder benéfico. — «Dar salud».
1. Hay en el mundo poderes que tienden a la destrucción: los vientos, el fuego, el rayo. Dejados los elementos de la Naturaleza a su arbitrio, al acaso, sin ser ordenados y controlados por un Poder Supremo, darían como resultado inevitable el caos. Este Poder se ha hecho tan evidente como benéfico en el orden físico. ¿No lo será en el orden moral? ¿Ha de triunfar el mal moral en el Universo?
2. El Evangelio es este poder moral que el mundo necesitaba. a) Para persuadir y redargüir de pecado.
b) Para transformar los individuos: 2.a Corintios 6:11.
c) Para sostener y dar valor en las pruebas y en la muerte: Filipenses 4:13.

III. Es un poder que debe ser recibido y asimilado.
Los vientos, la electricidad, son poderes latentes en la Naturaleza, pero que deben ser asimilados por medio de aparatos adaptados a sus leyes (molino de viento, dínamo).
El medio o conducto para obtener toda bendición divina es la fe.

1. Fe en Cristo como Hijo de Dios.
2. Fe en la eficacia de su Obra Redentora.
3. Fe en su disposición para salvar inmediatamente y de un modo completo.
4. Fe en sus infantiles promesas para el tiempo y la Eternidad. Se ha comparado la fe al conmutador eléctrico que trae la poderosa corriente de todos sus bienes y beneficios al que hace uso de ella.

IV. Es un poder suficiente para alcanzar a los más alejados como a los más cercanos.

1. Al judío.
2. Al griego.
(Véase apartado 3.° del punto IV del Ejemplo 2.°.)

En estos tres bosquejos sobre un mismo texto hay mucho material que puede ser intercalado con provecho del uno y al otro. Por ejemplo: En la exposición que se hace del Evangelio como poder en el punto II del Ejemplo 2.° hay algo que puede ser dicho en el apartado 2.° del Ejemplo 3.°, y viceversa; pero el sermón debe ser preparado con algún plan, haciendo énfasis sobre un asunto especial, y no debe pretenderse decirlo todo en un solo sermón. Con trabajo y esfuerzo puede ampliarse cualquier bosquejo de modo que llene todo el tiempo del sermón, y con frecuencia más del que disponemos, sin necesidad de salirse del plan del sermón.
Se ha dicho que los dos elementos indispensables Para la composición de un sermón son: material y plan. A veces puede tenerse mucho material sin plan, otras veces se tiene un magnífico plan sin que de momento aparezca todo el material que podemos y debemos usar, pero éste va viniendo poco a poco, ando lugar a los puntos subsidiarios si tenemos un buen bosquejo de puntos principales y deseos de trabajar sin cansarnos hasta obtener un adecuado menaje para las almas, fácil de comprender y retener por su lógica ordenación.

VI
Sermones Expositivos

Se llama sermón expositivo al que toma como texto un largo pasaje bíblico. Los antiguos  padres  de  la  Iglesia  llamaban  a  tales  sermones  «Homilías»;  de  ahí  la  palabra
«Homilética», que se aplica al arte de preparar sermones religiosos.
Los sermones expositivos pueden estar basados sobre: Un capítulo de la Biblia. Una historia o parábola.
Una serie de versículos que desarrollan un pensamiento especial.

Tomar todo un capítulo de la Biblia para un sermón, meramente por seguir la división de capítulos, no es recomendable. Hay capítulos que sirven para tal objeto porque contienen un solo mensaje, pero hay otros que contienen materias tan diversas que, al querer comentar todo el capítulo, además de exponerse el predicador a predicar un sermón demasiado largo, corre el riesgo de que por la diversidad de materias borre con las últimas la impresión de las primeras sobre la mente de los oyentes. Solamente en una serie de estudios bíblicos en los cuales venga comentándose algún libro de la Biblia es admisible predicar sobre capítulos, y aun en tales casos es necesario no sujetarse a tal división, sino a los asuntos que se tratan en cada capítulo, predicando un sermón sobre aquel grupo de textos que desarrollan un asunto. Esto es bastante difícil, especialmente en las epístolas de San Pedro y de San Juan y también en algunas porciones de las cartas de San Pablo. En todo caso debe procurarse agrupar aquellos textos que presentan un lazo de relación entre sí por alguna palabra o idea común, como tendremos ocasión de ver. No obstante, se encuentran bastantes capítulos en la Biblia que ofrecen material para un solo sermón.

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